DÉPENSE, PRODUCCIÓN, DESEO Y CATÁSTROFE en torno a la diatriba de Greta Alfaro: El cataclismo nos alcanzará impávidos
Nacho París

(English version below)

Podría suceder que las formas de la sensación voluptuosa revelasen una conexión a la vez secreta y trágica con el fenómeno antropomorfo de la economía y los intercambios
Pierre Klossowski

Sabemos que la catástrofe se producirá, pero no creemos lo que sabemos
Jean-Pierre Dupuy

Hominem te esse cogita(1)
(Piensa que eres hombre)

 

El cataclismo nos alcanzará impávidos reúne diversas fotografías de naturalezas muertas, una instalación con teléfonos móviles y la proyección, como elemento central, de un video de media hora de duración, que fue realizado por Greta Alfaro durante su estancia en la Academia de España en Roma como parte de una investigación en torno a la iconografía del martirio.

En el desarrollo de dicha investigación se convirtió en centro de interés un elemento de la doctrina martirial de la Contrarreforma que podía sentirse como un discurso extrañamente presente: la manera en que el inmolado debe asumir el castigo. Una apología del gesto indiferente durante el sacrificio que reclamaba como complemento necesario la injusticia, la arbitrariedad y la violencia en el ejercicio del poder. De ahí el título de esta exposición–El cataclismo nos alcanzará impávidos–una adaptación del verso, impavidum ferient ruinae,(2) que, en tanto que ejemplo del ideal estoico, fue tomado por el discurso martirial barroco como emblema de la actitud ejemplar del mártir. Por otro lado la anécdota que sirve como excusa al proyecto encuentra una inspiración lejana en la leyenda de Santa Anastasia. (3) Finalmente, toda la imaginería de la puesta en escena de este proyecto está tomada de la tradición holandesa del bodegón. Greta Alfaro compone rigurosamente un pronkstilleven(4) barroco con la estructura compositiva y los símbolos que le son propios: las velas consumiéndose, que aluden a la fugacidad de la vida, el limón pelado como la amargura de la existencia descubierta detrás de oropel, las flores… la cuidada escenografía de un copioso banquete, una puesta en escena al servicio de una profanación, de la irrupción extraña, irreverente, obscena y desatada del deseo; una teatralización sin progresión dramática, sin final, una carnavalización paródica y trágica que, cuidadosamente filmada, convierte la “pintura” en una diatriba, hermosa y a cámara lenta, sobre el deseo y su vinculación al totalitarismo de la mercancía.(5)

Pero esta no será la única profanación, no solo naturaleza y materia son aquí ultrajadas, también la imagen misma de la profanación es a su vez profanada. Se establece así un juego de espejos y se complejiza una estructura de metalenguaje en la que se habla de lo barroco desde un lenguaje barroco y de la imagen desde la imagen. La cuidadosa producción del video principal exhibe su tramoya desde la perspectiva de las “testigos” que, situadas en una segunda escena al fondo de la acción, registran en un móvil el suceso. Este video, realizado, editado, transmitido y exhibido en móviles, remite al debate sobre las posibilidades de producción democrática, acceso y creación de discurso que promete la imagen pobre, y a su condición de testimonio de la catástrofe, tanto como a su naturaleza de imagen bastarda y menor, de verdad relativa y objeto de consumo. La dialéctica entre la proyección del video principal y la imagen recogida por los móviles participa del problema sobre el actual estatuto de la imagen.
En cualquier caso parece natural preguntarse qué sentido tienen estas relaciones: ¿Por qué traer la iconografía barroca al presente? ¿Qué nos dice esta representación ritualizada de una transgresión? ¿Sobre qué nos interpelan las imágenes de El cataclismo nos alcanzará impávidos?
En mi opinión hay cuatro aspectos (indisociables) que nos acercan a la perspectiva desde la cual este proyecto nos mira: 1/ La actualidad de lo barroco; 2 / La potencia simbólica de la “naturaleza muerta” 3/ La dépense (el derroche, gasto o dispendio del que habla Bataille) 4/ La catástrofe y la indiferencia.

1/ La actualidad de lo barroco
Las reflexiones sobre la noción de barroco como forma de aproximación al presente, realizadas desde el análisis de su lógica, su ethos, o su resonancia, se han ido intensificando (controvertidamente) desde la segunda mitad del S. XIX.(6) A partir de la década de los sesenta (del S. XX) es cuando las críticas al sistema capitalista, a la cultura de la imagen y una reflexión radical sobre la cuestión de la representación establecen una correspondencia entre nuestro tiempo y la noción de barroco, orientada a avanzar en la búsqueda de una comprensión estética de la realidad.(7)   La guerra, los conflictos entre naciones, la retracción económica, la ruptura de un proyecto civilizatorio, las crisis epistemológica y social y los trastornos que estas produjeron, forzaron a los poderes de la Contrarreforma a producir un aparato de represión física y de penetración en las conciencias, una máquina semiótica, un vasto aparato de propaganda y de control del imaginario. La condición de crisis y la centralidad de la imagen espectacular en el mantenimiento de un poder soberano parecen establecer un puente entre la sociedad del XVII y el presente.(8)
Cabría pensar que si las éticas de la representación barroca y actual presentan paralelismos en cuanto a la voluntad de control de la producción simbólica, también podrían hacerlo en lo que se refiere a la posibilidad de una desobediencia a la “cultura de estado”.

2/ La potencia simbólica de la “naturaleza muerta”
El bodegón barroco holandés fue perdiendo progresivamente su condición de vanitas. A pesar de la máscara de discurso moral, teóricamente propuesta para la pintura doméstica y destinada a contener el ansia consumista, lo cierto es que lo evidente en un pronkstilleven es la celebración de la abundancia, el triunfo de la ostentación del bien material. La representación de toda esa producción de objetos les otorga a los mismos sentido y significación; configura un mundo simbólico. Producir, representar, y consumir objetos es producir, representar, y consumir significaciones. La disposición en un banket de productos crudos y cocinados, de elementos provenientes tanto de la naturaleza (frutas silvestres, caza, etc.) como del cultivo nos habla de la domesticación de lo salvaje, de la capacidad productiva, del dominio de la cultura y de la apropiación de la naturaleza como mercancía. Una exhibición de las virtudes del consumo, del triunfo de la sociedad burguesa, del poder económico y mercantil de una economía capitalista como la holandesa del S. XVII, que estaba cínicamente sustentada en el comercio de esclavos.(9)  

3/ La dépense
La relación que Greta Alfaro establece en El cataclismo nos alcanzará impávidos entre martirio, aceptación, deseo y producción de bienes genera numerosas preguntas en torno a "el modo en que el poder se hace amar”.(10) ¿Existen unos lazos libidinales que establezcan una sujeción voluntaria al poder disciplinario? Si el deseo está en el núcleo de este sometimiento social, ¿cómo actúan ahí el consumo y el espectáculo?
La irrupción de “el perpetrador” en El cataclismo… como acción humana sobre la naturaleza y la producción, generada por la frustración y el deseo frenético y sin sentido, puede remitir a dos ideas de Bataille: La dépense (el derroche, el gasto improductivo) (11) y “lo heterogéneo”. El derroche, el gasto improductivo, como un comportamiento soberano, emancipado de su función, de cualquier interés utilitario, está tanto en la idea subversiva, como en la ostentación del lujo y en la perversión erótica. Lo heterogéneo en Bataille, según Habermas,(12) es aquello que se resiste a las formas de vida burguesa, lo heterogéneo sería: la embriaguez, la ensoñación y lo pulsional, que combaten las normas dictadas por la convención; los parias, los dementes, los alborotadores, los revolucionarios o los poetas, pero también el fascismo, que se nutre de las formas de vida afectiva.
Pero cuando se desean, producen, consumen y desprecian más productos que nunca, cuando se escinde a la multitud porque el mundo soñado es ya solo una conquista privada y está dedicado a ti especialmente…  ¿no están entonces plenamente incorporados lo heterogéneo y el dispendio en la mecánica destructiva del consumo enloquecido?, ¿no ha perdido el gesto provocador su capacidad transgresora asumido como una celebración del sistema?, ¿la noción de exceso no se realiza plenamente en la acumulación de mercancías? Como dice Klossowski “el ritmo acelerado de la fabricación debe prevenir continuamente en sus productos la ineficacia, contra lo que no tiene más recurso que el despilfarro”.(13)

4/ La catástrofe y la indiferencia
Ante la catástrofe, asistimos a la destrucción como testigos,(14) como esas dos figuras al fondo de la imagen, que contemplan y difunden una realidad siempre mediada, condicionada por dispositivos tecnológicos interpuestos entre la vida y su percepción. Dispositivos para formar parte de la cadena de consumo. Testigos como “terceros”, como si esto no fuera con nosotros. Como explica Agamben,(15) en latín hay dos palabras para referirse al testigo. La primera, testis, que sería etimológicamente aquel que se sitúa como tercero (terstis) en un litigio entre dos contendientes. La segunda, superstes, que se refiere al que ha vivido una determinada realidad y está, pues, en condiciones de ofrecer un testimonio.
Simultáneamente dominados, sumisos al poder por el deseo, y sometedores, quizá ni siquiera tengamos ya esa condición de testigos. Indiferentes a la destrucción del mundo y al dolor de los demás, insensibles ante el apocalipsis: Auschwitz, Hiroshima-Nagasaki, las guerras interminables, la industria mundial de la muerte, el calentamiento climático, el agotamiento de los recursos, el colapso ambiental… el conocimiento de la amenaza es ignorado como amenaza. Para Günther Anders,(16) que habla de una “ceguera ante el apocalipsis”, estamos en un punto ciego en el que no vemos que no vemos; producto del “desfasamiento” entre nuestra capacidad de fabricar y nuestra incapacidad de percibir los efectos de nuestras fabricaciones, y del empeño en confundir lo que podemos hacer con lo que debemos hacer.

Epílogo
Escribe Bataille:(17) “La moral de Sade, según Maurice Blanchot, «se funda en el hecho primario de la soledad absoluta. Sade lo dijo y repitió de todas las maneras; la naturaleza nos hizo nacer solos, no hay ningún tipo de relación entre un hombre y otro. Así pues, la única regla de conducta es que yo prefiera cuanto me afecta felizmente y que no me importe nada cuanto de mi preferencia pueda resultar perjudicial para el otro. El mayor dolor de los demás siempre cuenta menos que mi placer. No importa que tenga que comprar el más insignificante goce con un inaudito conjunto de fechorías, ya que el goce me halaga, está en mí, mientras el efecto del crimen no me afecta, está fuera de mí»”.

Creo que la inquietud que expone irónicamente El cataclismo… no es ni sobre la naturaleza, ni sobre la naturaleza del hombre, sino sobre lo que a la naturaleza y a la naturaleza del hombre les supone estar sometidos a la acción del hombre mismo. La situación representada en El cataclismo nos alcanzará impávidos es extraña, desconcertante, como los son los hechos sociales y de la historia radicalmente injustos, aquellos que evidencian el dominio y la incomprensión de unos hombre hacia otros y que resultan, verdaderamente, difíciles de entender.

 

Nacho París
Valencia, 2016

 

1 Hominem te esse cogita: sentencia emblemática que acredita toda una posición dialéctica inversa al lema cartesiano Cogito ergo sum.

2 Si fractus illabatur orbis / impavidum ferient ruinae  (Horacio, Odas III, 3,7-8) vendría a decir: "si el mundo entero se desplomara en pedazos, las ruinas le alcanzarán impávido", o destruyendo la concisión latina, para captar mejor su sentido, "Aunque, hecho pedazos, el mundo entero se desplome sobre él (el hombre justo) las ruinas le herirán sin hacer mella en su ánimo". Agradecemos a Tomas Pollán la traducción y los comentarios a la traducción de estos versos que aquí hemos debido exponer tan someramente.

3 La leyenda de Santa Anastasia, que cuenta el arrebato concupiscente de un prefecto romano en una cocina ante la negativa a su deseo de tres jóvenes cristianas, puede consultarse en: De la Vorágine, Santiago. La leyenda dorada, Madrid, Alianza Forma, 2008.

4 Pronkstilleven: Bodegón lujoso en el que destaca la presencia de objetos ostentosos.

5 Por más que se haya rebatido, la interpretación sigue constreñida a una correspondencia con la intención del autor. Este texto ofrece una determinada perspectiva, una sola de las posibles lecturas de una obra polisémica. Al respecto de las relaciones entre intención del autor e interpretación puede consultarse: Curry, Gregory. “Interpretación y pragmática”  Artes & mentes, Madrid, Machado, 2012.

6 Bien desde análisis más formales o historicistas, que restringen el barroco a su expresión artística o a un tiempo determinado, o en oposición, aquellos que lo piensan desde una perspectiva de retorno o de resonancia contemporánea y que lo analizan en un sentido mas amplio. La nómina de autores es extensísima: Buckhardt; Wölfflin; Weisbach; Worringer; Riegl; Nietzsche; Bergamín o la Generación del 27 (en la reivindicación de determinados autores como Góngora o Lope de Vega); Benjamin; D ´Ors; Lezama Lima; Carpentier; Echevarria; Sarduy; Ortega; Lacan; Deleuze; Calabrese; Buci-Glucksmann; Buck-Morss; Bifo… 

7 Cornago Bernal, Óscar. Nuevos enfoques sobre el Barroco y la (Pos)Modernidad, Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica, 2004.

8 Al respecto se puede consultar: Maravall, José Antonio, La cultura del Barroco, Barcelona, Ariel, 1975.

9 Ver: Buck-Morss, Susan. Hegel y Haití. La dialéctica amo-esclavo: una interpretación revolucionaria, Buenos Aires, Norma, 2005.

10 Legendre, Pierre. El amor del censor: ensayo sobre el orden dogmático, Barcelona, Anagrama, 1979.

11 Bataille Georges. “La noción de gasto” La parte maldita, Icaria, Barcelona, 1987.

12 Habermas, Jürgen. El discurso filosófico de la modernidad, Madrid, Taurus, 1989.

13 Klossowski, Pierre. La moneda viva, Valencia, Pre-Textos, 2002.

14 La palabra mártir del latín eclesiástico martyr derivación del griegos μάρτυρας (martyros) que significa testigo; aquel que daría    testimonio de su fe al ser torturado.

15 Agamben, Giorgio. Lo que queda de Auschwitz. El archivo y el testigo. HOMO SACER III, Valencia, Pre-Textos, 2000.

16 Anders, Günther. La obsolescencia del hombre, Valencia, Pre-Textos, 2011.

17 Bataille, G. El erotismo. Scan Spartakku. Revisión, TiagOff





DÉPENSE, PRODUCTION, DESIRE AND CATASTROPHE around the critical parable of Greta Alfaro: El cataclismo nos alcanzará impávidos
Nacho París

 

Then perhaps the forms of the voluptuous emotion will reveal their simultaneously secret and tragic connection to the anthropomorphic phenomenon of economy and exchange
Pierre Klossowski

We know that disaster will strike, but we do not believe what we know
Jean-Pierre Dupuy

Hominem te esse cogita(1)
(Think that you are (only) a man)

 

El cataclismo nos alcanzará impávidos brings together a series of photos of still lifes, an installation with mobile phones and a half an hour-long video projection, as the backbone element. They were made by Greta Alfaro during her stay at the Academia de España en Roma, as part of a research project revolving around the iconography of martyrdom.

In the course of this research, an element of the Counter-reformation martyrdom doctrine became the centre of interest, as it felt strangely contemporary: the way in which the sacrificed has to accept the punishment. An apology of the indifferent expression during sacrifice that called for injustice, arbitrariness and violence in the exercise of power as a necessary complement.  Hence the title of this project –El cataclismo nos alcanzará impávidos– The cataclysm will take us undaunted is an adaptation of the verse, impavidum ferient ruinae,(2) which, as an example of the stoic ideal, was taken by the Baroque martyrdom discourse as being emblematic of the martyr’s exemplary attitude. On the other hand, the anecdote that serves as an excuse for the project was remotely inspired by the legend of Saint Anastasia.(3) Finally, all the imagery used to stage this project is taken from the Dutch still life tradition. Greta Alfaro rigorously composes a Baroque pronkstilleven(4) , taking into account the compositional structure and the symbols inherent to it: the burning candles, that allude to the briefness of life, the peeled lemon as the bitterness of existence discovered behind tinsel, the flowers… the beautifully produced scenography of a bountiful banquet, a mise-en-scéne at the service of a profanation; of the strange, irreverent, obscene and wild irruption of desire. A parodic and tragic dramatization deprived of a narrative progression nor an end, which beautifully and in slow motion, transforms painting into a critical parable about desire and its bonds to the commodity dictatorship.(5)

But this will not be the only profanation. Not only nature and matter are affronted here, but also the very image of the profanation is in turn profaned. Thus a game of mirrors is created; the structure of meta-language is complexly rendered in order to speak about Baroque through a Baroque language, and about image throughout image. The meticulous production of the main video exhibits its backstage from the perspective of the “witnesses” who, situated in a second scene at the back of the action, the event is recorded on a mobile phone. This video has been filmed, edited, sent and exhibited on mobile phones. It refers to the debate on the possibilities of democratic production, access and creation of ideas promised by the poor image and to its condition of testimony of the catastrophe; as well as to the nature of the image as minor and bastard, of questionable truth and object of consumption. The dialectic between the main video and the image captured by the mobile phone is inserted on the problem of the current statute of the image.

In any case, it would seem natural to ask oneself the meaning of these relationships: Why bring Baroque iconography into the present? What does this ritualised representation of a transgression tell us? What are the images of El cataclismo nos alcanzará impávidos questioning?
In my opinion, there are four (inseparable) aspects that bring us near to the perspective from which this project looks at us: 1/ The current-day relevance of the Baroque; 2 / The symbolic power of the “still life” 3/ La dépense (the waste, expenditure or squandering as referred to by Bataille) 4/ Catastrophe and indifference.

1/ The current-day relevance of the Baroque
The reflections on the notion of the Baroque as a way of approaching present times, based on the analysis of its logic, its ethos, or its resonance, have (controversially) intensified since the second half of the 19th-century.(6)
Criticism to the Capitalist system starts in the 1960’s. The culture of the image and a radical reflection on the question of representation establish a correspondence between our times and the notion of Baroque, aimed at advancing in the search for an aesthetic comprehension of reality.(7)  
War, conflicts between nations, the economic recession, the rupture of a civilizing project, the epistemological and social crises, and the disturbances these gave rise to, all forced the powers of the Counter-reformation to produce an apparatus of physical repression and penetration into the consciences, a semiotic machine, a vast generator of propaganda and control over imagery.  The situation of crisis and the central importance of the spectacular image in preserving a sovereign power seem to build a bridge between the 17th-century society and today.(8)
It could be said that if the ethics of Baroque and current-day representation present a parallel regarding the will to control the symbolic production, they may also do so when it comes to the possibility of disobeying the “state culture”.

2/ The symbolic power of the “still life”
The Baroque Dutch still life progressively lost its condition of vanitas. Despite its moralistic disguise, which was theoretically proposed for domestic painting and aimed at restraining a consumerist desire, the truth is that the pronkstilleven is clearly a celebration of abundance, the victory of flaunting material goods. The representation of this entire production of objects grants them sense and meaning, giving form to a symbolic world. To produce, represent and consume objects is to produce, represent and consume meaning. The layout of a banket of raw and cooked products, of elements coming both from nature (wild fruits, game, etc.) as from agriculture speaks about the domestication of the wild, production capability, mastery of culture and appropriation of nature as merchandise. It is a display of the virtues of consumption, the victory of the bourgeois society and the economic and trade power of a capitalist economy such as the Dutch in the 17th century, which was cynically supported by the slave trade.(9)  

3/ La dépense
The link established by Greta Alfaro in El cataclismo nos alcanzará impávidos between martyrdom, desire, acceptance and the production of goods raises numerous questions around “the way power makes itself loved”.(10) Are there libidinal ties that establish a voluntary subjection to disciplinary power? If desire lies at the core of this social submission, how do consumption and spectacle act in this scenario?
The irruption of “the perpetrator” in El cataclismo… as the human action over nature and production, generated by frustration and frenzied and meaningless desire, may refer to two ideas by Bataille: La dépense (squandering, wasteful spending)(11) and “the heterogeneous”. Wasteful spending, squandering, understood as sovereign behaviour, emancipated from its function or any utilitarian interest, are present in the subversive idea, in the ostentation of luxury and in erotic perversion. The heterogeneous dimension in Bataille, according to Habermas,(12) is that which resists the bourgeois ways of life. The heterogeneous would be: inebriation, fantasy and the drive -which fight the norms dictated by convention-; the pariahs, the mad, the troublemakers, the revolutionaries or the poets. But also fascism, which feeds from the forms of affective life.
But when more products than ever are desired, produced, consumed and disregarded, when the crowd is split because the dreamed world is now just a private conquest and it is specially dedicated to you…  are the heterogeneous and expenditure not fully incorporated into the destructive mechanics of crazy consumerism? Has the provocative gesture not lost its rule-breaking ability once accepted as a celebration of the system? Is the notion of excess not fully fulfilled in the accumulation of goods? As Klossowski says, “the accelerated pace of manufacturing must constantly prevent inefficacy in its products, against which there is no resource but squandering”.(13)

4/ Catastrophe and indifference
In the face of catastrophe, we attend destruction as witnesses,(14) like those two figures at the back of the image. They gaze and transmit a reality that is always mediated, conditioned by technological devices interposed between life and its perception. Devices created to be part of the consumption chain. Witnesses as “third parties”, as if this were not about us. As explained by Agamben(15) , there are two words in Latin to refer to the witness. The first, testis, which would etymologically be the person who positions themselves as the third party (terstis) in a dispute between two contenders. The second, superstes, refers to the person who has experienced a certain reality and therefore is qualified to bear witness.
Dominated, subjected to power because of desire, and simultaneously subjugators. Perhaps we do not even hold the status of witnesses anymore. We bear indifferent to the destruction of the world and to the pain of others, insensitive in front of Apocalypse: Auschwitz, Hiroshima-Nagasaki, endless wars, the world wide industry of death, the climate change, the exhaustion of resources, the environmental collapse… The knowledge of the threat is ignored as such.
Günter Anders(16) speaks about “blindness in front of Apocalypse”. For him we are in a blind spot in which we do not see that we do not see. This is the consequence of both the “gap” between our capability to produce and our incapability to perceive the effects of our production, and our insistence in confusing what we can do and what we must do.

Epilogue
Bataille(17) writes: “The moral of Sade, according to Maurice Blanchot, «is based on the primary fact of absolute solitude. Sade said it, and repeated it every possible way; by nature we are born alone, there is no relation between one man an another. Thus the only rule of behaviour is to prefer what affects me favourably, and not to care at all about how my preference could be harmful to another one. The biggest pain of others will always be smaller than my pleasure. It does not matter if I have to buy the most insignificant pleasure with an unheard-of amount of misdeeds, for pleasure is enjoyable, it is inside myself, while the effect of crime does not affect me, it is outside myself»”.

I think that the ironically exposed concerns in El cataclismo… are neither about nature, nor about human nature, but about what it means to nature and human nature to be subjected to human action. The situation represented in El cataclismo nos alcanzará impávidos is as strange and disconcerting as the enormously unfair social and historic facts that evidence the dominion and incomprehension of some men towards others, and which are truly difficult to understand.

 

Nacho París
Valencia, 2016

 

 

1 Hominem te esse cogita: emblematic sentence that proves an entire dialectic stance in opposition to the Cartesian motto Cogito ergo sum.

2 Si fractus illabatur orbis / impavidum ferient ruinae  (Horatio, Odes III, 3,7-8) meaning: "if the entire world falls to pieces, the ruins will find him fearless", or destroying the Latin conciseness to get a better understanding of its meaning, "Though, reduced to rubble the whole world should fall on top of him (the fair man), the ruins will wound him without making any mark on his soul". We thank Tomas Pollán for his translation and comments on the translation of these verses that we have so briefly included here.

3 The legend of Saint Anastasia, that describes the libidinous outburst of a Roman prefect in a kitchen when his desire is refused by three young Christian ladies, can be consulted in: De la Vorágine, Santiago. La leyenda dorada, Madrid, Alianza Forma, 2008.

4 Pronkstilleven: Luxurious still life in which the presence of ostentatious objects stands out.

5 However much it has been rebutted, the interpretation remains limited to a correspondence in line with the author’s intention. This text offers a specific perspective, just one of the possible interpretations of a polysemic work. On the relation between the author’s intention and interpretation, the following work can be consulted: Curry, Gregory. “Interpretación y pragmática”  Artes & mentes, Madrid, Machado, 2012.

6 Either from more formal or historicist analysis, restricting Baroque to its artistic expression or to a given time, or, on the contrary, from a perspective of return or contemporary resonance, analysing it on a broader sense. The list of authors is wide: Buckhardt; Wölfflin; Weisbach; Worringer; Riegl; Nietzsche; Bergamín or the Generation of 27 (vindicating certain authors such as Góngora or Lope de Vega); Benjamin; D ´Ors; Lezama Lima; Carpentier; Echevarria; Sarduy; Ortega; Lacan; Deleuze; Calabrese; Buci-Glucksmann; Buck-Morss; Bifo… 

7 Cornago Bernal, Óscar. Nuevos enfoques sobre el Barroco y la (Pos)Modernidad, Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica, 2004.

8 In this respect, the following work should be consulted: Maravall, José Antonio, La cultura del Barroco, Barcelona, Ariel, 1975.

9 See: Buck-Morss, Susan. Hegel y Haití. La dialéctica amo-esclavo: una interpretación revolucionaria, Buenos Aires, Norma, 2005.

10 Legendre, Pierre. El amor del censor: ensayo sobre el orden dogmático, Barcelona, Anagrama, 1979.

11 Bataille Georges. “La noción de gasto” La parte maldita, Icaria, Barcelona, 1987.

12 Habermas, Jürgen. El discurso filosófico de la modernidad, Madrid, Taurus, 1989.

13 Klossowski, Pierre. La moneda viva, Valencia, Pre-Textos, 2002.

14 The word martyr from the Ecclesiastical Latin martyr deriving from the Greek μάρτυρας (martyros) which means witness; he who would give account of his faith under torture.

15 Agamben, Giorgio. Lo que queda de Auschwitz. El archivo y el testigo. HOMO SACER III, Valencia, Pre-Textos, 2000.

16 Anders, Günther. La obsolescencia del hombre, Valencia, Pre-Textos, 2011.

17 Bataille, G. El erotismo. Scan Spartakku. Revisión, TiagOff